Las autoridades de la Prefectura Naval Argentina desarticularon una banda narco que operaba entre Rosario, Ramallo, San Nicolás, Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria (Video: alejandra_monteoliva)
Las autoridades de la Prefectura Naval Argentina desarticularon una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de cocaína a través de la hidrovía del río Paraná. El operativo terminó con cinco detenidos y un cargamento cuyo valor supera los 11.500 millones de pesos.
La maniobra que utilizaban, conocida como “contaminación de ultramar”, consiste en usar embarcaciones deportivas para aproximarse a buques mercantes en plena navegación y cargar droga de forma clandestina, sin que el cargamento quede registrado en las operaciones portuarias.
Este modus operandi fue el que los efectivos de la PNA desbarataron el sábado por la noche. En las aguas del Paraná, a la altura del kilómetro 351, cerca de la Rada Norte de San Nicolás, cuatro hombres intentaban traspasar siete bolsos estanco -contenedores impermeables fabricados con materiales como PVC reforzado, cuyas costuras están selladas por radiofrecuencia o termosellado– hacia un buque granelero cuando la Agrupación Albatros irrumpió e interceptó la embarcación.
En los minutos previos a sorprenderlos, los agentes seguían sus movimientos mediante vigilancia encubierta. En las cercanías del Club Somisa, localizaron una camioneta implicada en la causa y, poco después, una lancha se arrimó a la orilla donde los vehículos eran monitoreados y empezó a cargar varios bultos. La persecución se inició cuando estos hechos fueron identificados, prolongándose hasta el lugar de traspaso. Según datos de Rosario3, el operativo permitió la incautación de 232 kilos de cocaína distribuidos en 210 panes, así como un automóvil, una lancha tracker, siete bolsos estancos, teléfonos celulares y un GPS.
En simultáneo, se llevaron a cabo otros cinco allanamientos en viviendas de Ramallo, donde decomisaron otros 267 kilos de la misma sustancia de máxima pureza y detuvieron a un sospechoso más. La investigación había comenzado en enero, cuando las autoridades encontraron los primeros indicios de las transacciones en la Reserva Ecológica de la localidad bonaerense de Monte Hermoso. Allí apareció el primer bolso de iguales características a los recientemente incautados, con 34 kilos de cocaína.
Ese hallazgo disparó una investigación de más de siete meses que involucró escuchas telefónicas, seguimientos, dispositivos de geolocalización, análisis de antenas y vigilancias encubiertas.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, describió el alcance del golpe. “Contaminaban buques en navegación con cocaína de máxima pureza”, afirmó en declaraciones difundidas en sus redes sociales. “Nuestra Prefectura Naval investigó y reconstruyó la operatoria de esta organización criminal transnacional. Ese trabajo nos llevó hasta el río Paraná. A la altura de San Nicolás, los agarramos en plena maniobra”, relató.
La funcionaria confirmó un total de cinco allanamientos y reafirmó: “En Argentina, guerra sin cuartel al narcotráfico. Acá, el que las hace, las paga”. Las tareas contaron con las delegaciones de Inteligencia Criminal e Investigaciones de Rosario, Arroyo Seco, San Pedro, Ramallo y Escobar.
El Juzgado Federal de Garantías de Bahía Blanca Nº 2, cuya titularidad corresponde a la jueza María Gabriela Marrón, lleva adelante la causa, de la cual participan la Unidad Fiscal de Bahía Blanca y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar). Al avanzar la investigación, fue establecido por los investigadores que el grupo podía desplazarse a lo largo de distintos sectores del cordón del Paraná y efectuar maniobras en Rosario, Ramallo, San Nicolás, Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria; para eludir controles, usaban embarcaciones deportivas en el intento de transferir cargamentos de droga a buques que iban rumbo a puertos internacionales.