El senador electo Wadith Manzur, vinculado al caso de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), afirmó por medio de su defensa que no se someterá a negociaciones y enfrentará un juicio oral para defender su presunción de inocencia. Luis Carlos Torreglosa, abogado del legislador, sostuvo que su cliente comparecerá ante la Sala Especial de Primera Instancia.
La defensa rechazó las versiones difundidas en medios de comunicación y redes sociales sobre una eventual negociación. Torreglosa aseguró que Manzur acudirá al proceso para demostrar que el exrepresentante a la Cámara no participó de la red criminal que salpicó a figuras relevantes de la política colombiana.
“En atención a las publicaciones que han efectuado algunos medios de comunicación y redes sociales sobre la posibilidad que el doctor Wadith Mansur esté adelantando un proceso de negociación, queremos manifestar a la opinión pública que eso no es cierto. El doctor Wadith Manzur acudirá a la Sala Especial de Primera Instancia en el marco del juicio oral de cara a acreditar y validar su presunción de inocencia”, puntualiza el comunicado oficial.
La decisión se conoce después de que el presidente del Senado, Honorio Henríquez, informara el 28 de julio de 2026 que la cámara alta negó una nueva solicitud del exrepresentante a la Cámara relacionada con la posesión de su cargo. Días antes, el 20 de julio, Manzur había pedido autorización para ser trasladado y asistir a una sesión del Congreso de la República pese a estar bajo medida de aseguramiento.
Mientras se resuelve su caso, Manzur estará recluido en la cárcel La Picota, en Bogotá. Durante el traslado, Manzur salió con lágrimas de la estación policial. No obstante, se desconoce información sobre el pabellón en el que estará internado, donde mantiene a la expectativa de su proceso ante la justicia, según informó Semana.
Previo a su estadía en el centro penitenciario, Manzur estuvo recluido en el búnker de la Fiscalía General de la Nación, en Bogotá, luego de que se entregara para cumplir las órdenes emitidas por las autoridades judiciales.

La Corte Suprema de Justicia ordenó la captura de Wadith Manzur y de Karen Manrique en marzo de 2026, dentro de las investigaciones por el escándalo de la Ungrd. Ambos integran un grupo de cinco congresistas acusados por cohecho impropio.
Conforme a la acusación, los legisladores habrían aceptado dádivas a cambio de respaldar con su voto planes de endeudamiento externo del Gobierno en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público. El proceso examina una presunta operación de compra de votos ligada a ese organismo legislativo.
Manzur fue mencionado por Olmedo López cuando el exfuncionario decidió declarar sobre el entramado de la Ungrd. El senador quedó señalado como presunto beneficiario de contratos direccionados mientras integraba la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público.
Incluso, López señaló que el congresista actuó como vocero de un grupo de legisladores que supuestamente condicionó su respaldo a proyectos de ley a la asignación de contratos y obras financiadas por la Ungrd en sus regiones.
Entre los elementos que estudia la Corte figuran declaraciones y documentos entregados por antiguos funcionarios, incluida María Alejandra Benavides, exasesora del Ministerio de Hacienda. Ese material busca establecer si el político cordobés participó en la presunta entrega de beneficios a cambio de apoyos legislativos.

Pese a su vinculación judicial, Manzur decidió aspirar a la reelección para el período 2026-2030. Con el 99,56% de las mesas informadas, fue el segundo senador más votado del Partido Conservador, de acuerdo con el reporte de la Registraduría Nacional del Estado Civil.
La defensa argumentó que las restricciones derivadas de la medida de aseguramiento podían limitar el ejercicio de los derechos políticos de Manzur y afectar la representación democrática de sus electores. También anticipó que podría acudir a instancias internacionales para defender su caso.