El presidente de Guatemala Bernardo Arévalo envió un mensaje de solidaridad al pueblo de Colombia, luego de que este lunes 10 de agosto se registrara un terremoto de magnitud 7,4.
“Estamos siguiendo con mucha preocupación y pesar la situación que ha generado el sismo de esta mañana en la República de Colombia. Le enviamos al presidente Abelardo de la Espriella y al pueblo colombiano, en nombre propio y del pueblo de Guatemala, toda nuestra solidaridad”, afirmó Arévalo durante la conferencia de prensa La Ronda.
El pronunciamiento se difundió mientras las autoridades colombianas realizan evaluaciones para determinar el alcance de los daños provocados por el movimiento telúrico, de acuerdo con el mismo medio.
Según el mandatario guatemalteco, desde que se conoció sobre el sismo, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) se puso en contacto con sus contrapartes colombianas para ofrecerles el apoyo que sea necesario.
“En el momento que haya un llamamiento de ayuda internacional, la Conred está informando cuáles son las disponibilidades con las que contamos en el país, con el fin de poder ayudar en lo que se requiera”, manifestó el mandatario durante La Ronda de este lunes 10 de agosto.
Arévalo ya se había pronunciado a través de las redes sociales, donde afirmó: “Estamos siguiendo con preocupación el fuerte sismo de esta mañana en Colombia. Al presidente Abelardo Espriella y al pueblo colombiano, expreso toda mi cercanía y solidaridad, en nombre del pueblo de Guatemala. Estaremos atentos y dispuestos a brindar la ayuda que se nos solicite”, escribió.

Un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes 10 de agosto gran parte del territorio colombiano, generando momentos de profundo pánico, evacuaciones masivas y daños estructurales en diversas regiones del país.
De acuerdo con el informe oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico se registró a las 07:34 a. m. (hora local). Su epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, con una profundidad de aproximadamente 96 kilómetros.
Debido a su intensidad, las ondas sísmicas se percibieron con fuerza no solo en el occidente colombiano, sino también en ciudades principales como Bogotá, Cali, Pereira y Manizales, e incluso en países vecinos como Panamá y partes de Venezuela.
Las autoridades locales informaron sobre afectaciones graves en infraestructura. En Quibdó, capital del Chocó, se reportaron personas heridas y daños importantes en edificaciones.
Asimismo, ciudades del Eje Cafetero y del Valle del Cauca sufrieron estragos materiales, destacándose daños significativos en infraestructuras históricas como la cúpula de la Catedral Basílica Metropolitana de Manizales.
En Bogotá, los protocolos de emergencia se activaron de inmediato con evacuaciones preventivas de edificios altos; sin embargo, el reporte preliminar descartó víctimas fatales o daños colosales en la capital.
Gobiernos internacionales y organismos de socorro han manifestado su solidaridad y disposición de ayuda, mientras los comités de gestión del riesgo continúan desplegados en las zonas más vulnerables para consolidar los censos oficiales de damnificados y atender la emergencia. Se exhorta a la ciudadanía a mantener la calma y estar alerta ante posibles réplicas.