El Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades dejó reclamos de vecinos y comerciantes de Córdoba por las pintadas en edificios, los ruidos durante la noche y las dificultades para circular por Nueva Córdoba durante el fin de semana largo. Una comerciante del centro, Mercedes Cirino Colcet, contó que encontró la fachada de su local cubierta de aerosoles, mientras una vecina cuestionó la falta de controles.
En diálogo con Punto a Punto Radio, Marcela Falappa, vecina autoconvocada de Nueva Córdoba y expresidenta del centro vecinal, describió las dificultades que atravesaron los residentes durante las jornadas del encuentro “Estuvimos cautivos y así lo sienten la gran mayoría de los vecinos del barrio”, afirmó. También sostuvo que el domingo a la noche «había personas con música a alto volumen en el sector del parque Sarmiento y en otros espacios del barrio».
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La vecina cuestionó además la respuesta de las autoridades municipales y provinciales. “Esas pueden ser autónomas, pero la ciudad y la provincia tienen códigos de convivencia que fijan la norma y acá nadie la hizo cumplir”, expresó. Falappa también mencionó presuntos daños a vehículos y situaciones de consumo de sustancias en la vía pública. “Había escuchado que había autos dañados, pero no sabía precisar en qué calle ni dar detalles”.
Una comerciante encontró su local pintado
Mercedes Cirino Colcet, titular de un comercio de decoración ubicado sobre la calle San Jerónimo, entre Chacabuco y Obispo Salguero, contó que encontró la fachada de su negocio cubierta de aerosoles y consignas políticas. “Impactada, la verdad, llegué esta mañana, está todo, todo, todo rayado.Esta totalmente desfigurada de la fachada”, relató. Según explicó, la fachada era de color beige claro y tenía restricciones por tratarse de una propiedad con valor patrimonial.
Cirino Colcet señaló que las pintadas incluían consignas vinculadas con el sionismo, el fascismo y el presidente Javier Milei. “Está totalmente intervenida con aerosoles fluorescentes, pancartas rayadas sobre el sionismo, sobre el fascismo, sobre Milei, sobre un montón de cosas con las cuales yo estoy de acuerdo, pero la verdad que es impactante que de pronto sea contra el local de uno”.
“Es muy confuso y angustiante”, sostuvo. Cirino Colcet contó que recibió ofrecimientos de ayuda de mujeres y varones de la comunidad. “Por suerte hay muchísimas mujeres que se acercaron a darme una mano, a ofrecerse para lo que sea necesario”, relató. Sin embargo, todavía no había hablado con los propietarios del inmueble ni con la inmobiliaria sobre cómo reparar los daños.

La comerciante aclaró que desconocía quiénes habían realizado las pintadas. También reconoció que, en un momento de enojo, vinculó a Laura Vilches con lo ocurrido en una publicación en redes sociales. “Fue un poco un error, porque yo estaba enojada, angustiada y fue la primera persona que vinculé, pero entiendo que quizás no son las responsables, pero entonces no sé quién es responsable de esto”, sostuvo.
La respuesta de la organización
Susana Zácaro, integrante de la comisión organizadora del encuentro y de la comisión de talleres, defendió las tareas de cuidado y coordinación que llevaron adelante durante las jornadas. Explicó que hubo equipos destinados a acompañar las actividades en las escuelas utilizadas como alojamiento, los espacios de talleres y los lugares públicos. “Nos hemos organizado para contener y estar trabajando en todos los espacios donde ha sido ocupado por el encuentro”, sostuvo. Además, mencionó la presencia de “comisiones de cuidado colectivo” para atender las necesidades que surgieran durante las jornadas.
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Consultada por los reclamos por las pintadas, Zácaro dijo que no había visto personalmente las fachadas afectadas: “La verdad que yo no he visto, hasta ahora no he visto que hayan pintado la fachada”. Sin embargo, cuestionó que las críticas se concentraran en los daños y señaló que “en plena Nueva Córdoba, cuando la marcha iba llegando, la cabecera empezaron a tirar piedra de los edificios”, afirmó.
La organizadora también aseguró que las actividades contaban con acuerdos previos. “Estaba todo autorizado, porque todo fue con reuniones previas y acuerdos previos”, remarcó. En cuanto a la relación con los vecinos, planteó la necesidad de abrir espacios de diálogo y comprender el sentido de las demandas: “Yo creo que también estos encuentros deben ser llamados a la unión de vecinos y vecinas en común y también que entiendan que estos representan luchas históricas”.
Por último, Zácaro reconoció que todavía hay aspectos por mejorar y pidió sostener la conversación entre las partes. “Siempre tiene que haber un diálogo de todos lados y que todo sea para mejorar y no para construir y no romper”, expresó. Y agregó: “Creo que hay muchas cosas para hablar y muchas cosas para mejorar también”.
Entrevistas realizadas en Punto a Punto Radio, en el programa «Es Por Acá», con Juan Bernaus y Julieta Fantini.