Una llamada de extorsión, una guardabosques frente a la tala ilegal y un bosque que guarda las heridas de una comunidad atraviesan La reserva.
Con esta película donde el bosque deja de ser paisaje para convertirse en un territorio amenazado, Pablo Pérez Lombardini convirtió una investigación en Chiapas en su primer largometraje y en uno de los títulos premiados de la noche de los Premios Ariel.

El cineasta recibió la estatuilla a Mejor Ópera Prima y compartió el reconocimiento a Mejor Dirección con David Pablos. Detrás de los premios hay un proceso de varios años con comunidades rurales, guardabosques, productores de café y familias que viven cerca de la Reserva de la Biosfera El Triunfo
La historia de La reserva empezó mucho antes de que hubiera cámaras, guión o un elenco. Lombardini conservaba el recuerdo de los viajes de su infancia a Chiapas, pero el regreso a esa región le mostró una realidad atravesada por la tala ilegal, el despojo y la violencia contra quienes defienden el territorio.
- Pablo Pérez Lombardini nació en la Ciudad de México en 1987 y estudió Dirección en el Centro de Capacitación Cinematográfica, donde se graduó con honores en 2015.
- Antes de su ópera prima dirigió La laguna encantada y Flores silvestres. Además, en 2016 fundó la productora PIKILA.
- También trabajó como asistente de dirección con Claudia Sainte-Luce,
- Alonso Ruizpalacios y Rodrigo Plá.
- Años después, una investigación sobre asesinatos y amenazas contra defensores ambientales lo llevó a buscar historias en comunidades chiapanecas.
- Un relato marcó el rumbo del guion: un campamento de guardabosques había sido ocupado por personas que, antes, también sufrieron despojo. Esa contradicción le mostró que la defensa del bosque no se reduce a una pelea entre buenos y malos.

El director convirtió esas tensiones en una tragedia. En vez de reconstruir un caso específico, escribió una ficción que recoge el miedo, el aislamiento y la dignidad de quienes permanecen en el territorio cuando otros deciden apartarse.
Carolina Guzmán interpreta a Julia, la guardabosques que aparece cuando su comunidad decide callar
La historia sigue a Julia, una guardabosques que descubre tala ilegal en Monte Virgen. Mientras el resto de la comunidad mantiene el ritmo de la cosecha de café, ella observa cómo el bosque cambia y decide enfrentar a quienes lo destruyen.
El personaje fue construido con testimonios de personas dedicadas a proteger el territorio. Lombardini pensó en una mujer consciente de que su lucha puede llevarla a perderlo todo, aunque incapaz de renunciar a aquello que considera justo en una película donde la resistencia no tiene gestos heroicos fáciles, sino miedo, cansancio, dudas y aislamiento.

Carolina Guzmán llegó al proyecto como bióloga y acompañante durante la investigación de campo. Su cercanía con las comunidades y su experiencia como guardabosques llevaron al director a pedirle que interpretara a Julia, pese a que no tenía formación actoral.
Lombardini entrevistó a cerca de 100 personas y eligió a unas 30 para el elenco. Muchos de ellos eran actores naturales. Antes de filmar, participaron en talleres con Tania Olhovich y compartieron historias que también modificaron el guion.
El blanco y negro de La reserva acompaña una historia donde la naturaleza observa, protege y también queda expuesta. Pablo Pérez Lombardini eligió esa estética para unir las locaciones sin intervenirlas y alejar el relato de un realismo convencional.
- La cinta incorpora una llamada real de extorsión recibida por un periodista chiapaneco. Tras retirar información sensible, el equipo grabó la reacción de Guzmán mientras escuchaba el audio.
- La producción enfrentó un robo durante uno de sus traslados. Dentro de las comunidades, en cambio, los guardabosques y habitantes ofrecieron acompañamiento al equipo.
- Antes de los Ariel, La reserva ganó Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz en el Festival Internacional de Cine de Morelia.
Finalmente, al recibir la estatiilla, Lombardini cerró su discurso así: “Estoy aquí en representación de muchísimas personas. Gracias, maravilloso elenco, que esta película no existiría sin ustedes. A las comunidades de la Suiza en Chiapas y a los guardabosques y personal de la CONANP, en la Reserva de la Biósfera Triunfo. Carolina Guzmán, eres el corazón de esta película. Gracias. Gracias a mis papás, a mis hermanos, a mis amigos y a ti, Alejandra, por ser el amor de mi vida”.